Alrededor de las siete-ocho de la noche, en algunas colonias, se escucha un mítico pitido producto del vapor a presión. Ese sonido, en lo particular, anuncia la llegada de un carrito de chimenea ofreciendo un delicioso postre que se puede acompañar de leche condensada o crema. La clientela, ansiosa, en automático sale de sus casas para adquirir su tan esperado manjar. Tras realizar su venta, en el aire se respira el inconfundible olor dulce de los camotes.
Hablar del oficio del camotero, es remitirse a una serie de personajes que surgieron en el siglo XX ante las nuevas perspectivas sociales, acorde a los cambios económicos y necesidades del pueblo mexicano. Sin embargo, con el pasar del tiempo las calles han presenciado su ausencia: ese pitido que ponía a ladrar a más de un perro, lentamente se ha ido silenciado.
¿Pero por qué es importante hablar de estos personajes populares? Los segundos, minutos y horas no alardean: amenazan con borrar la memoria de lo que fue un oficio, en los viejos tiempos, parte de la vida cotidiana. La vendedora de flores, el vendedor de petates, velador, el pajarero, el vendedor de sombrero, entre otros: fueron figuras importantes en la organización económica de la Nueva España, donde los productos básicos eran de carácter local. En la actualidad, es difícil frecuentarlos en las calles, sobreviven unos pocos en pueblos o mercados.
Los lugares a
los que acostumbraban ir para vender sus
productos, incluso sus anuncios los cuales eran comunicados a través de gritos,
provenientes de su ronco pecho; frases como: ¡La una y todo sereno! o ¡Para petatearse a gusto o al menos
cómodamente llévese a precio de costo los
petates de Vicente! Se conocen gracias a otro oficio: el editorial.
La publicación de un libro representa una llave para el progreso educacional y una inversión para el desarrollo económico. Las obras responden a las necesidades y a los intereses del lector, volviéndose una herramienta que permite el enriquecimiento cultural e histórico, el cual se convierte en una oportunidad de expresión para pensadores, escritores y artistas nacionales.
Así Alejandro García, becario académico de la UNAM; CONACYT, y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes Disciplina ensayo literario, a través de su libro Historias cotidianas conjuga el placer de la lectura, rescatando costumbres, revelación de sucesos poco conocidos, amores y quereres puestos al día, manifestaciones artísticas que se adentran en épocas antiguas , la indudables presencia de las mujer en el devenir histórico; así como inventos y anécdotas que conforman el universo de lo cotidiano.
Pero para
transmitir ese conocimiento; su visión del mundo, ideas y descubrimientos necesita del esfuerzo de todo un equipo humano
para producir un libro y hacerlo llegar a las manos del lector. Cada miembro de
dicho equipo desempeña un papel específico y ninguno puede faltar.
Los socios del mundo del libro son:
El autor: Es prácticamente el inventor del libro. A través palabras, fotos, gráficas, tablas y
demás recursos presenta sus ideas por medio del manuscrito. Así, el autor que decida compartir su trabajo,
tiene derecho a la protección bajo el principio general del copyright; al igual de recibir regalías por
parte de la sociedad por su trabajo.
Impresor: Es quien se
encarga de dar una óptima presentación al libro. La composición de
la tipografía, la calidad de la impresión, el suministro del papel apropiado,
el cuidado en la revisión de pruebas y la calendarización de operaciones encuadra la edición y lo devuelve impreso al editor: Las ideas del
escritor, se materializan por fin, deja de estar en su mente y se vuelve
tangible y visible.
Vendedor de Libros: Una vez concluida la impresión de la obra, el libro al fin se vuelve palpable y deja un agradable aroma a nuevo, producto de un ágil movimiento de dedo: se procederá a su venta. Una librería y
un vendedor de libros son los que intervienen en la interacción entre el editor y
el consumidor. Ni el editor ni el público deben perder de vista la gran
aportación que hace la librería convencional, que mantiene un amplio surtido de
libros sobre todos los temas y procedente de diversos editores. Sólo queda
esperar a que el conocimiento sea adquirido por otra persona, quién guardará en un
lugar especial su nueva adquisición.
Editor: Es el sostén de la pirámide editorial, es quién pone en
marcha toda la maquinaria de la edición: una vez que recibe el manuscrito de
manos del autor aporta el capital que se requiere, contrata los servicios de
dibujantes, traductores y otros especialistas en la materia; turna a la
imprenta el trabajo y lo supervisa y finalmente distribuye los libros producidos en
los mercados potenciales.
En resumen realiza tres labores
especiales:
Edición: Para lo referente a la forma de conseguir y desarrollar
manuscritos, y para lo correspondiente a la preparación del manuscrito para su
impresión.
Producción. Esta incluye tanto el diseño como los demás preparativos para su manufactura en la imprenta.
Ventas y mercadeo.
Materializar las ideas en hojas
de papel es una tarea ardua para el editor: gracias a ello, en cada línea de un
libro, a través de la memoria del autor, se puede reconstruir aquellos oficios,
como el del camotero, que formaron parte de la vida cotidiana de la sociedad
mexicana del siglo XX y por ¿qué no? Resucitar aquel olor dulce, producto de
los camotes.
flavorwire.com/254434/the-20-most-beautiful-bookstores-in-the-world/20/
Bibliografía: C. Smith, Jr., Datus (1991) “4. Desarrollo editorial: de la idea al libro” en Guía para la publicación de libros, México, Universidad de Guadalajara – Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior de México, pp. 54-68.
-García Aljandro, Historias Cotidianas, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Colegio de Ciencias y Humaninades, 2009, 247p.
Para pasar el rato
Como se mencionó anteriormente, las librerías son
indispensables para la interacción entre el editor y el público. Pensado en el
cliente, algunas librerías procuran transforma el espacio
de venta en un lugar agradable e insólito: haciendo la experiencia de
lectura inolvidable. Aquí las 20 librerías más asombrosas en el
mundo:
Bibliografía: C. Smith, Jr., Datus (1991) “4. Desarrollo editorial: de la idea al libro” en Guía para la publicación de libros, México, Universidad de Guadalajara – Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior de México, pp. 54-68.
-García Aljandro, Historias Cotidianas, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Colegio de Ciencias y Humaninades, 2009, 247p.

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